Cuando acabas el trabajo, le dices «hazle la factura» y sale con las mismas partidas, el IVA y la retención que toca. La emites, se la mandas y sabes cuándo te ha pagado.
Las partidas, el cliente y el IVA salen del presupuesto aceptado. Si el cliente te dijo que sí por teléfono, lo das por aceptado y la haces igual. También puedes hacer una factura suelta, sin presupuesto.
«Hazle la factura a Carmen.»Si el cliente es una empresa o un profesional, propone la retención de IRPF que llevas (15 %, o 7 % si empiezas); si es un particular, ninguna. Al emitirla, se numera sola y sin huecos: F-2026-0001, F-2026-0002…
Pide un anticipo al empezar y la factura final descuenta lo que ya te pagó. Si una factura emitida tiene un error, se anula con una rectificativa, como manda la ley.
«Hazle una factura del 30 % a cuenta.»Marcas las cobradas deslizando la fila. Si una vence sin cobrar, te avisa y te deja escrito el recordatorio de pago con su enlace.
«¿Qué tengo sin cobrar?»Las facturas son de Pro. Si vuelves al plan gratuito, las que ya hiciste se siguen viendo y descargando.
Facturas sin límite, con anticipos, rectificativas y la exportación del trimestre.
Sin pasar nada a limpio: la factura sale del presupuesto que tu cliente ya firmó.